2 de mayo de 2022

CITA PREVIA

 


Es un lunes raro, donde los centros administrativos de algún lugar están cerrados y otros abren.

La vida en los pueblos continúa llena de visitantes que aprovechan para salir de casa y volver a ver a los suyos y que los vean sin mascarilla, porque nos han dicho que podemos prescindir de ellas, con el cuidado que hemos de dispensarnos a nosotros mismos, porque la administración se ha cansado de cuidarnos. Parece que la vida ha vuelto a ser como era, pero sólo lo parece.

La administración que atendía al ciudadano ha desparecido. La cita previa se ha convertido en la tortura de nuestros días. Todo, absolutamente todo, ha de conseguirse con cita previa que nadie atiende.

No sé qué ha pasado de los funcionarios. Oigo y leo estadísticas que manifiestan la superabundancia de los empleados públicos por todas partes, pero cuando se necesitan, ni están ni se les espera. No existen estadísticas de fallecimientos masivos de funcionarios en activo por Covid 19, no hay nada que justifique el cierre a cal y canto de las oficinas de la Seguridad Social, que reposan en brazos de un sistema informático endiablado que no acepta ni peticiones de cita previa siquiera. No digamos ya cuando pretendes cursar un expediente de ingreso mínimo vital, jubilación, incapacidad o viudedad. Hacienda no se comunica personalmente con nadie. Sólo el ordenador sirve de interlocutor y si no lo abres todos los días y te han escrito, te cae la del pulpo. El Servicio Público de Empleo no atiende reclamaciones, solicitudes de tipo alguno, ni da explicaciones si no es a través de máquinas que nadie entiende, complejos informáticos que hay que tener instalados en equipos informáticos que no sabes actualizar y formularios que se renuevan constantemente, llenos de exigencias imposibles de cumplir. Tampoco hay posibilidad de conseguir cita previa.

Del Catastro es mejor no hablar. No intentes modificar errores que ellos cometen por interpretaciones personales de personas desconocidas de caminos, cañadas o cordeles. No es posible hablar con nadie. Nadie atiende, nadie se pone, nadie está y no tienen cita previa.

Cada uno de los gobiernos regionales tiene su propio sistema informático de comunicación. Para enviar solicitudes de algún tipo o acceder a información, hay que pasar el filtro de la cita previa, pero no hay forma de conseguirla, porque tienes que hacerte una foto, acreditar que estás vivo, que no usas silla de ruedas, brazo ortopédico o pulmón artificial, amén de tener tus facultades mentales afiladas y ser capaz de entender todas y cada una de las ocurrencias de los diseñadores informáticos, que se han forrado inventando campos imprescindibles para cumplimentar, antes de acceder a la aplicación correspondiente y saberte de memoria el himno regional e identificar la figura que aparece en las distintas lenguas para demostrar que eres un ser vivo.

He tenido que instalar ordenador, impresora, escáner, cámara frontal, auriculares, conexión wifi de fibra y reconocimiento de voz para pedir cita previa porque necesito que me atiendan y no me multen por todo, y no me ha servido de nada.

¿Qué está pasando? ¿Por qué nos han dejado solos? ¿Por qué nos odian? ¿Qué hemos hecho? ¿Apestamos? ¿Contagiamos? ¿No hemos sufrido lo suficiente? Abran las puertas de una vez y gánense el sueldo que no han dejado de cobrar. Esta situación no puede seguir, explotará cuando lleguen los turistas por millones y pidan cita previa para comer. Luego no se quejen.

Matilde Muro Castillo.

Artículo publicado en el periódico HOY de Badajoz el lunes 2 de mayo de 2022.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Magnífico, pero espero no tenga que pedir cita para publicar el comentario. 😂 😂 😂

Anónimo dijo...

Pues, como autónomo se riza el rizo para subsistir, trescientos millones de veces elevada a aquella potencia.
Público = Ineficaz
Público = Desconfianza
Público = Hipervigilancia del capital
Público = Comunismo
Público = Meritocracia cero
Público = Acomodaticio
Público = Intervencionismo en lo provado
Público = Competencia desleal
Público = Caro y nada competitivo
Público = Amiguismo
Público = Pancismo
Público = Arrimismo

Anónimo dijo...

Querida Matilde:
Soy tu tío Pepe. Tu artículo es genial. Remedando el título de tu blog has dado un aldabonazo bien sonoro. Sigue por la misma senda aunque el catastro no te ayude